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Mauricio Chiong (4º de Ingeniería), Carlos Aravena (4º de Agronomía) y Sergio Fuica (3º de Derecho) son los impulsores de Sácate un 7.cl, una empresa de tutorías universitarias. Ya tienen más de 300 clientes, y 100 tutores universitarios contratados, los cuales pasan por varias evaluaciones antes de obtener el cargo. Además ya tienen su propia oficina. Todo un éxito en emprendimiento de jóvenes sub-25.
Por Macarena Maldonado, para Revista DGE
Un 4.0. Esa fue la nota que se sacó Mauricio Chiong (4º de Ingeniería) cuando presentó en un ramo su proyecto de clases particulares a domicilio. Aunque no fue una buena nota, Mauricio no se desanimó. De hecho, cuando años más tarde conoció a Carlos Aravena (4º de Agronomía) y a Sergio Fuica (3º año de Derecho) les propuso de inmediato poner en marcha el proyecto. ¿En qué consistía? En armar Sácate un 7, una empresa que brindaría clases particulares a domicilio para alumnos de enseñanza básica, media y universitaria. Les pareció una excelente idea y lo decidieron echar a andar.
“Para muchos es un sueño emprender. Se ve como algo lejano que viene después que sales de la universidad y después de trabajar unos años. Pero no tiene por qué ser así”, asegura Carlos.
Y les funcionó. Hoy, a 8 meses del inicio de este proyecto, ya cuentan con más de 300 clientes, un sistema online de toma de citas y hasta oficina propia –con secretaria incluida-. Además, han dado trabajo a 100 tutores universitarios. “Sabemos que a los jóvenes les cuesta encontrar trabajo. Por eso buscamos generar empleo para universitarios”, cuenta Mauricio.
Y es que Carlos, Mauricio y Sergio creen fielmente en las ideas de los jóvenes. “Las empresas más exitosas del mundo han nacido por iniciativas universitarias, como Facebook, Youtube o Bill Gates que se atrevió a los 19 años”, argumenta Carlos. “Se ve que dentro de la universidad se puede emprender y es factible, pero en Chile hay miedo a correr el riesgo. Pero para los jóvenes es ahora el momento”, concluye Mauricio.
Sácate un 7 partió de cero, sin recursos. Sólo bastaron las ganas de emprender de estos tres amigos, que además se toman su trabajo muy en serio. Tienen un riguroso proceso de selección de los tutores: hacen focus group con ellos, seguimiento de los casos y piden una evaluación por parte de los clientes.
Si bien sus clientes son principalmente alumnos de colegios de la zona oriente de Santiago, con una buena situación económica, estos chicos no se olvidan de la responsabilidad social de la empresa – ¡y eso que recién están partiendo!-. Conscientes de las deficiencias y diferencias de nuestra educación, el segundo semestre comenzarán con el proyecto Tutores Social, donde trabajarán con colegios de escasos recursos.
El primer colegio seleccionado para implementar el proyecto es uno de la comuna de San Miguel. A los cuatro mejores alumnos les darán los mismos servicios que a los clientes de Sácate un 7, para que puedan rendir una buena PSU. “Nuestra meta es que queden en la Chile o en la Cato”, adelanta entusiasmado Mauricio. “O al menos en una tradicional, pero que puedan tener becas o créditos”, agrega Carlos, confiado.
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